Capítulo 2 – Los Amigos Necesitan Ser Celebrados

  1. Presente: 5.2km; 14.8km Faltantes

No podía mover los engranajes en mi cabeza mientras descendía por la ladera.

A pesar de que había trabajado tan diligentemente durante la subida, toda mi altitud tan duramente ganada se borró en un instante cuando empecé a correr colina abajo. Si esto fuera realmente por mi propio propósito, iba a tener que bajar en algún momento de todos modos, ¿por qué la había subido en primer lugar? Reflexioné seriamente sobre estas acciones mías.

Aunque el comienzo de la pendiente ascendente había comenzado suavemente, el descenso se había convertido instantáneamente en una pendiente pronunciada que recuerda incluso a la de Hiyodorigoe[1]. Ambos lados de la carretera habían vuelto a estar densamente llenos de varios cedros, así que mi alcance de visión estaba bloqueado. Si no hubiera tomado seriamente el descenso, habría terminado en un ángulo similar al de alguien cayendo por un acantilado, por lo que descarté la idea. Su hubiera corrido sin cuidado, habría provocado un fuerte sonido al golpear mis pies en el asfalto. Correr así solo me destruiría las rodillas. Teniendo todo esto en mente, decidí adoptar un estilo de trote enérgico mezclado con un paso naturalmente pequeño. Incluso así, mis pies normalmente empezarían a doler si corriera muy rápido. Era un hecho que fácilmente iría cada vez más rápido por correr colina abajo. Si no corría seriamente en cualquier punto de todos los 20 kilómetros de recorrido, terminaría llegando hasta la puesta de sol.

Como resultado, me concentré únicamente en correr por la pendiente.

Y, sin embargo, al mismo tiempo, las palabras de Ibara — esa simple frase que había oído de Ōhinata — siguieron girando en mi conciencia.

Como un bodhisattva … Como un bodhisattva …

Por alguna razón, no pude evitar sentir un ligero escalofrío al oír esas palabras supuestamente auspiciosas, pero descendí por la pendiente, demasiado rápido para pensar en el significado detrás de ellas.

La pendiente descendente tenía una gran curva en ella. Los estudiantes varones que antes me habían pasado sin problemas  y que estaban corriendo con demasiado entusiasmo, terminaron virando fuera de la curva. Se veían como si estuvieran pisando fuerte a un horno de fuelle.[2] Mientras ellos se dieron cuenta de su situación, pude escucharlos golpear el asfalto frenéticamente con sus pies.

En cuanto a mí, tome la curva por el interior cuando doblé la esquina, y mi campo de visión finalmente se abrió una vez más. Pude ver que aún quedaba algo de nieve en las montañas en la distante cordillera de Kamikakiuchi. No había manera de decir con certeza si una brisa de invierno había estado soplando desde esa dirección, pero de repente empecé a sentir frío, independientemente.

Satoshi se había adelantado en su bicicleta, y también Ibara ya se había ido. Antes de que Chitanda me alcanzara también, había algunas cosas que quería pensar primero.

Cuando la pendiente terminó y la calle se volvió plana otra vez, inmediatamente empecé a relajar mis piernas.

No recordaba momento alguno en el que Ōhinata y yo hubiéramos tenido una larga y adecuada charla cara a cara. Probablemente porque Ōhinata se había unido al club, sin embargo, en realidad había algo que nunca había pensado mucho hasta ahora. Por otra parte, si realmente había un problema entre Chitanda y Ōhinata, esta cosa podría haber sido extremadamente crucial para entender la situación.

No me gustó la idea de pensar en lo que había sucedido ese día. ¿Cómo pondría esto?… no es que me hubiera provocado que corriera un frio sudor bajo mi espalda, pero tenía una sensación de ansiedad que había perdurado hasta este día.

Podía recordar claramente tanto la fecha y la hora de la semana.

Sucedió un domingo.

 

 


  1. Pasado: Hace 27 Días

Era una mañana de pereza.

Me había quedado despierto hasta bastante tarde de la noche anterior. No era como si estuviera haciendo algo en particular, pero como no tenía escuela al día siguiente, acabé leyendo diferentes cosas innecesarias y viendo televisión durante mucho tiempo.

Me había despertado lentamente por la mañana y vi que no había nadie en la sala de estar. Yo sabía que mi papá estaba ausente por trabajo, pero no tenía ni idea de lo que mi hermana estaba haciendo. Podría estar en algún lugar de la casa, o podría estar fuera de Japón. Mientras soltaba un gran bostezo, me senté en el sofá.

El control del tv estaba en la mesita frente a mí. Pensé al menos en prenderlo y ver que presentaban, pero no encontré nada interesante, incluso después de cambiar canales un par de veces. Todavía estaba somnoliento por lo que la televisión en realidad terminó siendo un poco molesta. Había traído el libro de bolsillo que estaba leyendo de mi habitación, así que me recosté en el sofá y abrí las páginas.

Antes de leer una sola línea, levanté la vista y murmuré a mí mismo.

“Está un poco oscuro”

Las cortinas estaban cerradas. Naturalmente las prefería abiertas, pero estaba tan cómodamente recostado en el sofá, que levantarme era complicado. Puse el libro al lado y alcancé el control remoto una vez más. Sobre la mesa había un cenicero y la figura de un gato de la suerte[2].

Este gato de la suerte era una pequeña cosa extraña. No podía decir si estaba mal hecho o si fue diseñado a propósito como este, pero el gato casi parecía que le estaba sonriendo a uno. Estaba sosteniendo una moneda grande como cualquier otro gato de la suerte, excepto en lugar de la variedad habitual de frases audaces que podrían escribirse en ella, como “gran felicidad”, “fortuna fantástica” o “riqueza excesiva”, sólo contenía una sola palabra, “Suerte”.” Por supuesto, la única persona que habría comprado algo tan inadecuado era mi hermana, pero incluso entonces, me preguntaba en dónde podría haberlo comprado.

El interior estaba hueco, y su brazo estaba armado con un resorte para que pudiera mover su mano de arriba abajo constantemente. Mi hermana había hecho algunas alteraciones para añadir a esa característica. Ella trató de hacer que disparara un rayo infrarrojo. A pesar de que alguien más lo pudiera ver a primera vista, ella había lo había modificado a propósito para que el rayo saliera de sus ojos

“Si un gato va a disparar láseres, entonces tiene que ser desde los ojos.”

Cuando me dijo eso, me quede sin palabras, pero pensando sobre ello más racionalmente, no es que fuera del todo extraño. Después de todo, el control del T.V también usaba rayos infrarrojos. Ella esencialmente había puesto un control remoto dentro del gato.

Su receptor estaba conectado a la luz fluorescente en el techo. Cuando movías el brazo para invitar a la buena fortuna, un rayo infrarrojo salía de sus ojos e iluminaba u oscurecía la habitación. Como resultado, uno podría tomar la cuerda de la lámpara del techo y regocijarse en el nuevo entorno espacioso. Excepto ahora, como tenías que mantener el gato allí en vez de la cuerda, aún seguía siendo inservible. Al menos tuvo la decencia común de usar un gato que era realmente adorable.

El gato de la suerte estaba puesto en el otro extremo de la mesa, así que lo alcancé. Esa es la razón por la cual incluso cogí el control del tv en primer lugar. En lugar de un palo. Lo usé para tratar de mover el brazo del gato de la suerte. Parecía que debería haber sido capaz de llegar a eso, pero no podía, no importa lo difícil que hubiera intentado. Si me hubiese levantado un poco, probablemente habría podido alcanzarlo, pero en ese momento podría bien estar de pie. Mientras trataba de usar mis brazos con más fuerza, evitando mover el resto de mi cuerpo como la plaga, una voz gritó desde detrás de mí.

“¿Estás finalmente tratando de dominar completamente el arte de la pereza o algo así?”

El camino para dominar completamente la conservación de energía era interminable; Todavía no he visto las alturas de su perfección. Me di la vuelta y vi a mi hermana. Parecía que había tomado el baño de la tarde debido a la toalla de baño firmemente envuelta alrededor de su cabeza. Entró en la cocina y me preguntó, “¿Quieres un café?”

“Yeah.”

“Vale, entonces sírveme uno ya que estas en ello[3].”

¿No lo iba a hacer ella sola? Entonces, ¿en primer lugar por qué ella incluso fue a la cocina?

Debido a que había entrado tanto en modo café, toda determinación y esfuerzo que previamente había reunido se había esfumado. Golpeé mis rodillas para darme la energía que necesitaba para levantarme y luego fui a la cocina para empezar a hervir un poco de agua. Mi hermana estaba dándome la espalda mientras miraba en la nevera para eventualmente, encontrar un sándwich que comer. No tenía ni idea de por qué había un sándwich en la nevera para empezar. Durante los años, había visto todo tipo de cosas que se enfría en esa nevera, de larvas de abejas en tsukudani[4] a hamburguesas de canguro. Comparado con eso, un sándwich no estaba muy lejos de lo normal.

“Seca tu cabello o come. Pero no hagas las dos cosas.”

Le dije esto amargamente mientras ella todavía tenía la toalla envuelta alrededor de su cabeza, pero me ignoró. Sacó un solo huevo y lo hizo girar en el fregadero como una tapa. El huevo perdió rápidamente su equilibrio y se quebró.

“Oh vamos, ¿este crudo?”

Mientras suspiraba, pensé que debía haber confundido el huevo crudo con un huevo cocido. Era cierto que había hecho algunos la noche anterior, pero acabé comiéndomelos esa misma noche. Pensé que era extraño que incluso supiera que había hecho algunos, pero quién sabe. Tal vez vio algo como los platos sobrantes después de que termine.

Nada más en la nevera debe haber destacado. Cerró la puerta empujándola con sus nalgas y luego me hizo una pregunta estando detrás de mí mientras yo preparaba algunas tazas de café.

“Ah, sí, ya no tienes tu resfriado, ¿no?”

“¿mi resfriado?”

“¿No fue bastante malo?”

Pensé un poco y luego respondí.

“¿Cuándo fue eso?”

Eso era cierto; De hecho, había cogido un resfriado este mes.

Un día, Chitanda se puso en contacto conmigo, pidiéndome mi ayuda porque el festival de primavera estaba falto de personal. Un montón de cosas pasaron, pero para recortar la larga historia, fui a ayudarles y terminé teniendo un día bastante extraño. Era difícil incluso para mí creer que todo eso había ocurrido en el lapso de un solo día. Un podía recordad vívidamente esa magnifica escena, rodeado por todos lados de pétalos caídos de los cerezos.

Era particularmente frío entonces, especialmente después de que el sol se había puesto. Aunque yo había estado diciendo que hacía frío, Chitanda continuó insistiendo que no lo estaba porque ya era primavera en ese momento. No estoy diciendo que cogí el resfriado por eso, pero al día siguiente, me quedé encerrado en mi cama. Hasta que mi hermana volvió más tarde esa noche, yo había sido el único en la casa, por lo que todos los escalofríos, la fiebre y el hambre se sumaron para hacerme una visión muy miserable.

Mi hermana probablemente estaba hablando de eso, pero eso había ocurrido durante las vacaciones de primavera. Me había recuperado casi en dos días, así que cuando fui a la ceremonia de apertura estaba completamente normal.

“Eso fue hace un mes.”

“¿De Verdad? Pensar ya ha pasado un mes. Ellos crecen tan rápido.”

Mientras fingía ignorar todo, ella ligeramente toco mi cabeza. Empezó a revolverme el pelo y luego dijo “Arregla de cabello de recién levantado”

Lo haría después.

Alguien le había hecho café tan amablemente y, sin embargo, ni siquiera lo probo. Ella repentinamente dijo: “Oh, ya es hora”, y regresó a su habitación. Empecé a leer el libro que había dejado en el sofá, pero después de que habían pasado treinta minutos, ella salió de su habitación de nuevo.

“Oye, tampoco vas a salir hoy, ¿verdad?”

No tenía ningún plan, pero no estaba muy contento con la forma en que decía ‘tampoco’, contesté sin apartar la vista del libro.

“No estoy pensando en hacer nada.”

“Me pregunto cuánta distancia has cubierto a lo largo de tu vida entera.”

“Los hermanos necesitan equilibrarse mutuamente.”

Después de decir esto, ella respondió con un tono condescendiente.

“Así que estás diciendo que has estado descansando en mi nombre. No eres una buena persona.”

El solo hecho de que yo no salga de la salga de la casa, compensa el uso extravagante de gasolina, gasolina de avión y otros costos de viajes que mi hermana provoca. Como defensor del ahorro de energía, esta era mi disculpa a la civilización humana por las acciones de mi idiota hermana.

“Qué hijo tan lamentable.”

Había dicho algo tan cruel.

“Bueno, en cualquier caso, seguí haciendo nada hasta las 2:30.”

“¿Quieres que vigile la casa?”

“Sí. Si nadie viene, eres libre de hacer lo que sea.”

No tenía plan alguno para salir, pero decir eso me hace sentir incómodamente restringido, así que mientras seguía leyendo el libro, le dije:

“Tráeme algo.”

Parecía que ya estaba poniéndose los zapatos. Su voz sonó desde la entrada de la casa.

“Entonces te compraré unas velas. Te gusta eso, ¿verdad?”

¿desde cuándo?

Sin embargo, como había mencionado las velas, sabía que no había olvidado que día era hoy. No parecía que ella tenía la intención de celebrarlo, aunque …

Seguramente, cuando era un niño, me encantaba soplar velas en los pasteles.

Hoy era mi cumpleaños.

 

¿Qué podía haber querido decir diciéndome que vigilara la casa hasta las 2:30? Dejé a un lado mi libro y me arrojé boca abajo en el sofá para pensar. Era mi hermana. Probablemente estaba planeando algo innecesario. Ella me había dicho que esperara porque probablemente algo vendría, pero ¿qué podría ser?

Tener una celebración sería maravilloso considerando a ella y que yo estaba aquí. Porque sería una cosa tan decente de su parte, por lo tanto, sabía que eso no iba a suceder. Tomoe Oreki no era el tipo de persona que hacía cosas así, e incluso si yo estaba equivocado, establecer el plazo de entrega para las 2:30 de la tarde sería demasiado ridículo para ella.

Ella me había dicho: “Si nadie viene, eres libre de hacer lo que sea.” Eso significaba que lo más probable es que alguien vendría en vez de algo. Alguien que vendría en mi cumpleaños … En realidad, podría ser incorrecto asumir que mi cumpleaños era una razón para ello. Podría ser simplemente alguien como un Recolector de Deudas o un Distribuidor de Información del Barrio podría venir. Tal vez estaba equivocado de mí asumir que ella estaba preparando todo esto. Tal vez sospechaba de ella demasiado.

Aun cuando me dije esto a mí mismo, sin embargo, no podía deshacerme de la mala premonición que persistía en mi cabeza. Ya que estaba tan consiente del tiempo, era natural que los segundos parecieran pasar mucho más lento.

Había perdido el deseo de comer, así que seguí esperando sin hacerme el almuerzo. Finalmente terminé el libro que había estado leyendo, pero no tuve tiempo suficiente para empezar un segundo. Encendí la televisión y cambié el canal a un programa de viajes. Así fue como pasé el tiempo, viendo a completos extraños disfrutando de deliciosa comida en una posada de primera clase.

Pensando en ello, la forma en que ella había declarado específicamente “si no vienen” significa que no necesariamente irían a venir a las 2:30. No indicaba una hora de llegada, sino un período de llegada. Por ejemplo, si le hubiera dicho a Satoshi, usando la misma frase exacta, “Si no llego a las 2:30, haz lo que quieras,” Yo estaría diciendo algo en la línea de, “Debería llegar antes, pero existe la posibilidad de que llegue tarde. Si no estoy allí a las 2:30, simplemente asume que no voy a venir.”

Por eso, cuando oí el timbre sonar alrededor de 5 minutos para las 2:00, supuse que no estaba relacionado con el visitante que mi hermana me dijo que esperara. ‘Me pregunto si es un demonio. Quizá sea una serpiente.’[5] Por alguna razón, ese sentimiento empezó a crecer dentro de mí. Me puse un par de zapatillas y bajé a la entrada, echando un vistazo por la mirilla de la puerta.

No fue un demonio, mucho menos una vivienda. Tampoco un Cobrador ni un Distribuidor de Información.

“Ah, mierda. Así que eso es lo que era.”

Eso se resbaló de mi boca antes de que me diera cuenta.

Cuatro individuos estaban afuera: Satoshi, Chitanda, Ibara…Y Ōhinata.

Como si sintiera mi presencia, Satoshi devolvió mi mirada a través de la mirilla. Él me mostró una sonrisa repugnante y luego levantó su mano. Por todos los problemas que ella me había causado, había una cosa que estaba de la que estaba agradecido con mi hermana por.

Ella me había dicho que arreglara mi ‘cabello de recién levantando’ antes de tiempo.

 

No había nada que hacer, no los podía mandar lejos de todas formas.

En cualquier caso, los llevé a la sala de estar y los senté alrededor de la mesita. Chitanda y Ōhinata se sentaron en el sofá mientras Satoshi e Ibara se sentaron en los cojines del piso.

Satoshi llevaba una camisa polo y pantalones de combate[6]. Ibara llevaba una parka[7] gris y pantalones cortos. Chitanda llevaba puesto un suéter de punto en color melocotón y una falda que le llegaba por debajo de las rodillas. Ōhinata llevaba una camiseta gráfica y pantalones vaqueros. Mirando fijamente a este conjunto poco familiarmente vestido alrededor de mí, comencé a gruñir.

“Señores, ¿qué diablos es este gazapo delante de mí?[8]

“¿De qué diablos estás hablando?”

Incluso mientras Ibara se sentaba con una forma tan bien educada, su forma de hablar seguía igual. Ignorando a Ōhinata cuando ella respondió con, “Oh, eso es un Sakutarō,” Satoshi comenzó a reír.

“Te estarás preguntando que sucio viento nos habrá metido en tu camino ¿cierto?”

Asentí sin decir palabra.

No había duda de que vinieron a celebrar mi cumpleaños. Después de todo, Ōhinata llevaba una caja atada con una cinta y con el logotipo de una pastelería, que incluso yo conocía, en el costado, así que no podía exactamente preguntarles por qué habían venido.

Sin embargo, la cosa era así, Satoshi y yo nos conocíamos desde hace tres años, y ni una sola vez habíamos celebrado el cumpleaños del otro. Incluso si hubiera decidido hacer esto como una especie de broma, no hay forma de pensar en que él traería al resto del Club de Clásicos. Nosotros simplemente no éramos ese tipo de grupo.

Claro que nos habíamos reunido una vez, puramente en un capricho colectivo, para escribir la antología. Pero no éramos tan cercanos como para ir a pasar tiempo en la casa de alguien simplemente para matar tiempo. Eso es lo que había pensado, y estaba bastante seguro de que los demás miembros se sentían de la misma manera. Como si para cerrar de repente esa distancia, algo desconcertante terminó pasando.

“Pensé que sería una molestia si llegábamos tan de repente, pero …”

Las palabras de Chitanda estaban llenas de consideración. Realmente no me molestaba, sino más bien …

“Me sorprendió.”

“Pensé que lo estarías.”

Satoshi se encogió de hombros.

“Estoy igualmente sorprendido. Hablar de ello es una cosa, pero nunca imaginé que esto pasara realmente en la realidad.”

Había dos cosas que quería preguntar.

“¿Cómo sabían ustedes acerca de hoy, y de quien fue la idea de venir aquí?”

“Bueno, es una larga historia …”

Chitanda inclinó la cabeza como si intentara decidir por dónde empezar.

“Cuando Ōhinata nos preguntó si alguna vez habíamos hecho algo como una fiesta con todo el club, le conté sobre el festival de cultura después de la fiesta, pero luego me preguntó si habíamos hecho algo aparte de eso, y le dije que, yo no podía pensar en otra cosa realmente, así que ella…”

Parecía que sería realmente una larga historia. En ese momento, sin embargo, Ibara cortó y rápidamente dijo,

“Cuando mencioné que tu cumpleaños se acercaba, Ōhinata dijo que deberíamos hacerte una fiesta de cumpleaños.”

“¿Sabías cuándo era mi cumpleaños?”

“Sólo que fue en abril. Ese es el tipo de cosas que normalmente recordarías acerca de alguien en tu clase.”

“Yo no lo haría.”

“Eso es porque eres un ser humano desconsiderado.”

Pensando en ello, Ibara ha tenido muchas oportunidades de aprender la fecha de mi cumpleaños hasta ahora. Habíamos estado en la misma clase en toda la escuela primaria y secundaria, y especialmente en la escuela primaria, a menudo tenían los posters de “¿Quién tiene su cumpleaños este mes?”. Si hubiera recordado que mi cumpleaños era en abril, sería fácil para ella revisar los antiguos anuarios de clase para encontrar mi cumpleaños actual.

Sin embargo, sin motivo ella no lo habría hecho. En otras palabras, la culpable era Ōhinata.

“Así que fuiste tú a quien se le ocurrió, ¿eh?”

Clave mi mirada en Ōhinata. Sus ojos se arremolinaban alrededor de la sala de estar, pero cuando finalmente se encontraron con los míos, ella sonrió sin una pizca de temor.

“Los amigos necesitan ser celebrados.”

Aparte de la corrección de ese lema, había maneras de celebrar que implicaba estar solo y sin ser molestado.

“Y no hay nadie que pueda estar de mal humor después de haberle hecho una fiesta para ellos.”

No había ningún rastro de duda en ella. Y habiendo dicho eso, planeó hacerme una de esas personas felices. Yay.

Por desgracia para ella, sin embargo, ni una sola persona me había dicho “feliz cumpleaños” todavía.

“Aparte de eso, estoy sorprendido de que todos estén aquí.”

No importa lo difícil que Ōhinata haya intentado empujar la idea de tener una fiesta, era casi increíble que todo el mundo la hubiera seguido. Chitanda tal vez simplemente quería hacer a la nueva recluta feliz, pero realmente no podría en toda mi vida imaginar que Ibara estaría de acuerdo. Como si oyera lo que estaba pensando, la chica en cuestión habló sin rodeos.

“Iré a ver una película en la noche, así que esto es solo para matar algo de tiempo. Dos horas son lo que puedo gastar en tu celebración.”

¿Eres una ESP[9]?

“Compramos algunas bebidas, así que ve y trae copas.”

Deberías haber comprado vasos de papel también … Vi que Satoshi había traído una bolsa de papel llena de mecato[10]. En lugar de comerlos de la bolsa, probablemente sería mejor si sacara una bandeja para sobre que ponerlos. Si lo recordaba bien, la bandeja de madera estaba en el armario. Además, si había un pastel en la caja de Ōhinata, entonces debería sacar un cuchillo y algunos platos para más tarde. Me pregunto si teníamos suficientes platos para todos. Por supuesto que también necesitamos cucharas. También tener tenedores podría no ser una mala idea.

Cuando me levanté de mi silla y fui a la cocina a buscar esto y aquello, de repente me cruzó una duda.

Si esto era una celebración de cumpleaños, entonces yo tenía el papel principal.

Y, sin embargo, ¿porque era yo quien estaba haciendo todo?

 

Cuando llevé los cubiertos y los platos de regreso a la sala, me di cuenta de que el cenicero, el libro que había leído, y el control del televisor habían sido limpiados y reordenados encima del aparador. Solo el gato suertudo quedaba en la esquina de la mesa, exponiendo su indigna sonrisa.

Los bocadillos que Satoshi había comprado resultaron ser algunas galletas bastante de moda.[6] Chitanda había mencionado, “Parecen que serán ricas con mermelada …” así que También prepare un plato más pequeño además del más grande para el mecato, y traje algo de mermelada de mandarina del refrigerador. Tan solo al ver la mermelada, Ōhinata exclamo con emoción.

“¡Oh! ¡Eso es mermelada “MilleFleur”! ¿no?”

Mirando la etiqueta, pude ver la palabra “MilleFleur” escrita en ella. Si no hubiera oído la manera correcta de decirlo, probablemente lo habría pronunciado algo así como “Mile Flew”[11]. Asegurándome de no revelar este pensamiento mío, respondí: “Sí”, con mi pecho hinchado.

“Pensar que sacarías algo así como “MilleFleur” tan casualmente, que sempai tan clásico eres, jeez.”

Esta sonriente Ōhinata era una chica buena y honesta, pero también había una chica no tan honesta entre nosotros. Claramente sospechosa, Ibara comenzó a preguntarme.

“¿Sabes lo que es eso?”

“No para nada.”

“Entonces, ¿por qué estabas actuando así?”

“Quería lucirme. Mi error.”

Me disculpé y le pregunté a Ōhinata sobre ello.

“¿Qué es esto?”

Después de conocer la verdad sobre mi infantil vanidad, Ōhinata me miró con ojos increíblemente fríos, pero se recuperó con la suficiente rapidez y recogió el tarro de mermelada.

“Es una tienda especial de mermeladas. Es muy conocida. Una vez compré una yo misma un tiempo atrás, y, como era de esperar, el sabor conviene a su alto precio.”

“Así que es cara, ¿eh?”

Murmuré sin pensar mientras miraba el tarro.

“Bueno, no realmente. Cara para ser una mermelada, al menos”

Yo no podía imaginar a esta bronceada, ligeramente vestida Ōhinata haciendo algo como ir a una tienda especializada para comprar mermelada. Sabía que estaba mal de mí juzgar un libro por su portada, pero aun así …

“Me pregunto si será un desperdicio comer tan Buena mermelada con estas galletas tan simples”

Sin embargo, cuando Satoshi expresó sus preocupaciones, Chitanda respondió con una pequeña sonrisa.

“Debería estar bien, ¿verdad?”

Y con esto, la preocupación se desvaneció.

Ōhinata mencionó que había traído un encendedor, por lo que sólo podía asumir que iba a ser utilizado en la iluminación de velas de cumpleaños para el pastel. Los preparativos estaban listos, pero la repartida del pastel probablemente sucedería un poco más tarde.

La bebida que Ibara había preparado era jugo de melocotón blanco carbonatado que no sólo se parecía a champán, sino que también venia en una botella similar.

“Oh vamos Hōtarō, ciertamente tienes algo un poco más sofisticado que estos.”

Llevado nuevamente a la cocina una vez más por el comentario de Satoshi, saque varias copas solo usadas para cuando vinieran visitas que ni siquiera habían sido sacadas de su caja. Eran pequeñas y no tenían tallo[12]. El diseño grabado en él brilló como si fuera cristal.

“¿Dime cómo se llamaban esos otra vez?”

Ibara preguntó esto inclinando la cabeza en su mente.

“Es una copa … “Le dije, pero ella no estaba escuchando, como de costumbre.

“No es un vaso con estrías, ni es un cáliz…”

“¿Es una copa Kiriko?[13]

Ōhinata había dicho esto, pero no parecía tener la razón.

“Eso es sólo una variedad decorativa. No, no es eso, ¿cómo se llamaba esta forma de vidrio?”

“Decía vaso de whisky en la caja.”

Una ligera muestra de disgusto apareció en el rostro de Ibara.

Personalmente había pensado que las copas con largos falos serían mucho mejores para la ocasión, pero no se podía hacer nada ya que no había ninguno en la casa. De hecho, podría haber algunos en la casa, pero no podía hacer nada ya que no sabía dónde podrían estar. Solo pude encontrar cuatro copas de whisky, lo que significaba…

“Espera, ¿es Oreki-san el único con un vaso normal?”

… algo así terminó ocurriendo. No importa cómo lo viera, esta fue una terrible forma de tratar al personaje principal de hoy.

Y mientras el jugo era servido, Ōhinata hablo:

“Bueno, alguien debería proponer un brindis.”

Satoshi e Ibara intercambiaron miradas y luego miraron hacia Chitanda, casi como si hubieran planeado hacerlo antes de tiempo. Tal vez consciente de que ella sería la elegida, Chitanda cogió el vaso sin mirar como pretendía negarse.

Usando una sonrisa ambigua que sugería que no tenía idea de cómo hacerlo, Chitanda comenzó su discurso.

“Umm, hoy es el cumpleaños de Oreki-san, así que celebrémoslo. Ojalá pudiera haberle dado un regalo, pero como esto fue tan repentino, tengo que disculparme por no poder traer uno.”

“Tu presencia es suficiente.”

Quien había hablado no había sido yo. Fue Satoshi. Escuchándolo fabricar los sentimientos de los demás era algo problemático.

“Escuchar eso me hace sentir mejor.”

Y al oírla sentirse mejor después de oír que esa falsificación era preocupante también.

“De todos nosotros, fuiste el primero en cumplir 17. Así que umm… Felicidades. yeeey.”

Sostuvimos los cuatro vasos de whisky y mi vaso y los empujamos ligeramente juntos. Aunque se suponía que celebrar esto era por mi bien, Ōhinata parecía estar excepcionalmente feliz.

 

Fue en este punto que una de mis preocupaciones había desaparecido.

No era como si específicamente quisieran que ellos me felicitaran o algo, pero, estaba ansioso de que ellos tal vez solo planearon venir a comer, beber y regresar a casa inmediatamente de que todo acabara. Ahora que habíamos completado el brindis, mi cumpleaños había sido correctamente celebrado después de todo.

Había otra cosa que no podía decir que no me molestó, sin embargo.

Era el gato de la suerte.

¿Por qué estaba todavía sobre la mesa? Mientras yo estaba recibiendo los platos y cubiertos, ellos habían limpiado la mesa por mí. Ellos habían puesto todo lo que había sobre ella ene l aparador, pero solo el gato había sido la expresión.

Me pregunto si fue una coincidencia. No, quitando todo lo demás en la mesa, eso sería la primer cosa que quitarían. Aun así, ellos simplemente repartieron la comida alrededor de la mesa, evitando el gato. Tal vez, alguno de ellos se estaba preguntando la razón por la cual el gato había sido puesto allí.

Ya había cometido un error. Pensar que había tan descuidadamente sacado esta increíble mermelada de mandarina veraniega sin saber lo impresionante que realmente era. Afortunadamente, la conversación se alejó de eso.

Tendría que tener cuidado de ahora en adelante.

 

Las galletas de Satoshi estaban un poco saladas, y como resultado, la mermelada funcionó muy bien con ellas. Siempre había pensado que prefería las cosas dulces, pero la acidez de la mermelada de mandarina veraniega resultó ser bastante refrescante; era—(¿cómo pongo esto?)— como comparar una espada con el florete[14].

“Fukube-sempai, has venido aquí a pasar el rato antes, ¿verdad?”

Cuando Ōhinata preguntó esto, Satoshi se volvió hacia mí.

“No, creo que no.”

“Nope.”

“He estado cerca antes, pero sólo nos reunimos en algún parque de la zona. Creo que estaba pidiendo prestado algo de él.”

Giré la cabeza. Justo como él dijo, yo había hecho que Satoshi esperara en un parque cercano en aquel entonces mientras que iba desde mi casa. sin embargo …

“¿Estás seguro? Tengo un vago recuerdo de que en realidad estabas regresando algo.”

Sólo habían pasado dos años y no lo podía recordar muy bien. Por supuesto, este vago recuerdo no iba a resultar muy digno de confianza, pero no podía quedarme quieto mientras nuestras opiniones eran divergentes. De acuerdo con eso, Ōhinata dijo, “Quizás viniste dos veces, una vez para pedir prestado algo y luego una vez para devolverlo.”

Por supuesto, qué razonable idea.

“Excepto que nunca viniste directamente a esta casa ¿cierto?”

“No creo que venir a su casa podría afectar nuestra capacidad de hacer lo que necesitábamos hacer.”

Ōhinata murmuró un sonido dudoso y llevo el vaso de whisky a sus labios.

“Eso es muy sencillo de tu parte. Si fuera yo, diría algo como ‘Yo sólo sería una molestia’, pero supongo que es porque ustedes son chicos.”

Satoshi inclinó la cabeza en respuesta.

“Me pregunto si ese es el caso. Yo soy el tipo que mantiene ligeros conocidos y se satisface por eso, por lo que este tipo de concepciones generales podrían no aplicarse a mí.”[9]

“¿Qué tipos?”

“Todo tipo.”

Yo podría estar de acuerdo con eso.

“Veo, supongo que gente así existe.”

Ōhinata estaba sumida en sus pensamientos. Hablando como un chico, yo personalmente no pensé que Satoshi y yo preferíamos “ligeros conocidos” a cualquier grado especial. Probablemente era normal. Si tuviera que nombrarlo, aunque Ōhinata era particularmente tonta, es posible que realmente no hubiera ningún tipo que pudiera hablar sobre este tipo de cosas fácilmente.

Ōhinata tiró una galleta en su boca, y luego levantó la cabeza para hacer otra pregunta.

“¿Puedo hacer una pregunta? ¿Qué tipo de habitación tienes?”

Mi cuarto, ¿eh? Comencé a prepararme.

“Es bastante normal. Hay una cama, un escritorio y una estantería.”

“¿No está decorado con algo?”

No creo que haber mencionado nada de eso, pero estoy seguro de que había al menos algo pegado en la pared. Mientras trataba en silencio de recordar si había, Ibara repentinamente comenzó a decir algunas cosas innecesarias mientras acariciaba la cabeza del gato de la suerte.

“Deberías detenerte allí, Hina-chan. Incluso este tipo tiene derecho a su privacidad.”

Entonces se volvió hacia mí y sonrió fríamente.

“Además, es la habitación de un chico, así que estoy segura de que puedes imaginar qué tipo de cosas están allí.”

No estaba exactamente seguro de lo que Ibara estaba imaginando, pero no había nada en eso que pudiera justificar la sonrisa llena de desprecio dirigida a mí. … Bueno, no había mucho por lo menos.

“Realmente no puedo imaginar nada.”

Como Ōhinata murmuró esto, Satoshi respondió con una sonrisa.

“Cosas como libros.”

Yo también contribuí.

“Libros de referencia también.”

“También diccionarios, ¿verdad?”

“Por supuesto.”

Ibara tenía una mirada asombrada en su cara.

“¿Están todos tontos o qué?”

El número de galletas en el plato frente a nosotros progresivamente disminuían. Realmente no había pensado que ellos se las comerían todas, pero si era así, el pastel naturalmente vendría después. Cuando tomé otra, de repente me di cuenta de que no había comido nada para el almuerzo. Entonces tuve un pensamiento.

“Por cierto, ¿almorzaron?”

Las respuestas fueron variadas.

Chitanda respondió, “Ligeramente.”

Ōhinata dijo, “Si.”

Ibara contesto, “Yo almuerzo tarde, así que aun no.”

Satoshi declaro, “Nop.”

Como yo era al mismo tiempo el personaje principal y el anfitrión de hoy, probablemente era mi trabajo sugerir algo.

“Si ese es el caso, podemos conseguir algo de pizza.”

“¿Eh? Pero me sentiría terrible si tú nos atendieras.”

Chitanda estaba tratando de ser reflexiva, pero no había nada en el infierno para que yo los atendiera.

“Obviamente dividiremos la cuenta.”

“O… oh, eso tiene sentido”

En ese momento, Satoshi también intervino.

“Estoy de acuerdo, de hecho, pensaba que sería Bueno traer una pizza ya que Habrá bastante gente que quiera comer. Pero he olvidado algo”

“¿La pizzería está cerrada?”

“Si la pizzería está cerrada en un sábado ¿acaso realmente tienen un negocio? No, no lo está, Bueno… …”

Miró a Ibara. Comparado con el vacilante Satoshi, Ibara habló tan bruscamente como siempre lo había hecho.

“No soporto el queso. Lo siento.”

“…Oh, Ya veo. No lo sabía.”

“Me sorprendería más si supieras mis preferencias.”

Había ocasionalmente queso en los almuerzos de la escuela, así que no sería demasiado extraño si lo sabía, y aún, incluso entonces, no lo sabía. Ella me dijo esto antes, pero supongo que era bastante desconsiderado.

“¿Tu tampoco soportas el queso?”

Mientras Ōhinata ponía una magnifica cantidad de mermelada en una galleta y luego la ponía en su boca También de forma magnifica, ella de repente sacudió su cuerpo hacia adelante completamente curiosa.

“Sí, un poco. No es como si fuera alérgico a él, pero parece que no puedo comerlo.”

“¿Es el sabor?”

“Probablemente es como huele. Si es algo como un queso fresco, en finas rodajas y realmente no huela, así está bien, pero no puedo ni siquiera acercarme si está cocido. ¿Tampoco te gusta, Hina-chan?”

Al oír esto, Ōhinata lanzó una enorme sonrisa.

“Esto es sólo algo que un amigo me dijo, pero la gente realmente debe tirar las naranjas y las mandarinas podridas y la leche también.”

Me pregunte si Ōhinata tenía el hábito de traer sus amigos a las conversaciones cuando ella no podía encontrar una Buena forma de contestar. Como esperaba Ibara hizo una sonrisa forzada en regreso.

“Es bueno tener ese tipo de resolución, pero todavía tengo la impresión de que eso se ha convertido en algo así como un punto débil mío. Tendré que acostumbrarme a eso cuando me convierta en un adulto.”

Si Ibara se convirtiera en un ermitaño en los Pirineos y se obligara a comer queso tres veces al día, estoy seguro de que lo superaría de alguna manera. Incluso podría tener una epifanía relacionada con el queso en el camino. La legenda sobre La Manufactura de Lácteos Ibara y como ellos se tomaron el mundo de la producción de queso como una tormenta probablemente empezaría allí. Talvez.

Si simplemente no le gustaba el sabor, entonces estaría bien siempre y cuando no lo comiera, pero como el problema era que no le gustaba el olor, incluso pedir la pizza sería problemático. Juzgando por todos los volantes de pizzerías que entraban al buzón, seguramente habría pizzas que no usaban queso, pero yo necesariamente no quería pizza tanto, como para rogar por esa posibilidad. Además, las galletas sorprendentemente eran abundantes.

“En cualquier caso, Oreki-sempai, realmente no sabes nada de Ibara-sempai, ¿verdad? ¿Aunque estabas en la escuela primaria juntos?”

“Casi todo.”

“¿Por qué te jactas de eso?” corto Ibara.

Eso no es lo que yo intentaba.

Ōhinata, quien había estado pasando el plato de mecato, repentinamente se detuvo.  Empezó a mirar a Ibara con una expresión dudosa.

“¿Podría significar lo que yo creo que significa? ¿Tampoco has estado en esta casa antes, Ibara-sempai?”

“¡De ninguna maldita manera! ¡El hecho de estar en el mismo distrito escolar no significa que nuestras casas estuvieran cerca!”

“De Verdad? Espera, pero …”

Ōhinata miró a Chitanda sentada a su lado en el sofá, y luego en Satoshi e Ibara otra vez. Inclinó ligeramente la cabeza.

“Todos llegamos aquí sin siquiera perdernos una sola vez. Pensé que uno de ustedes habría venido aquí antes.”

Parecía que el tiempo se había detenido brevemente[15].

 

Así que se había llegado a esto.

Se había movido de una conversación sobre mi habitación, y ni siquiera se había acercado a ser una discusión sobre el significado detrás del gato de la suerte. Pensar que iba a terminar en esa dirección después de que había sugerido comprar pizza, fue completamente inesperado.

Porque yo no sabía algo como las preferencias de comida de Ibara, eso significaba que no había un vínculo muy fuerte entre los dos, así que, en consecuencia, ella probablemente nunca había estado en mi casa antes, ¿eh? Ya veo; había seguido la lógica. Pero, eso significaba que había cavado mi propia tumba.

¿Todavía era posible para mí cambiar de tema?

No, probablemente era demasiado tarde para eso. La conversación ya había llegado al punto de no retorno. Si intentaba desesperadamente interrumpir el flujo de la conversación, sólo se preguntarían por qué estaba tratando de cambiar el tema y se volvían más innecesariamente curiosos como resultado. La pregunta de Ōhinata estaba peligrosamente cerca de revelar el secreto que el afortunado gato estaba insinuando. Sin embargo, las cosas eran todavía sólo “cerca”. No era un golpe directo todavía.

Fue doloroso, pero lo único que pude hacer fue retirarme de la conversación mientras rezaba para que ellos empezaran rápidamente a hablar de algo más por su cuenta.

Si sólo ella entendiera esto también.

 

Ibara miró a Satoshi.

“Eso es, bueno, ya sabes. Fuku-chan nos mostró por las calles, ¿verdad?”

Satoshi mostró una mirada de confusión y respondió,

“Sólo estaba recordando el mapa. Este barrio es un poco confuso, pero soy muy hábil cuando se trata de memorizar las cosas. En cuanto a donde obtuve el mapa, sin embargo …”

“Yo lo preparé…” interrumpió Chitanda.

“Es cierto. Lo recibí de Chitanda.”

Sacó el mapa de su bolsillo para mostrárselo a todos. No era uno de esos mapas extremadamente sofisticados que mostraban muchos detalles sobre todos los residentes, sino más bien uno simple del distrito utilizado por la ciudad. La ubicación de mi casa estaba marcada con marcador rojo.

“Oh, es cierto. Eso es porque Chi-chan estuvo aquí una vez antes.”

Al oír eso, Chitanda endureció su cuerpo.

“¿Recuerda? Esa cosa el año pasado. Cuando Irisu-sempai vino a nosotros durante las vacaciones de verano para pedirnos nuestras opiniones sobre su video, Chitanda vino a venir a buscarlo, ¿no?”

“Ah, no, eso fue …”

Ella tenía una buena memoria. Ciertamente, Chitanda había venido a buscarme después de escuchar de Satoshi que yo estaba planeando evitar hacerlo, sin embargo, en ese tiempo …

“Me había acercado gracias a las direcciones de Fukube-san, pero nunca terminé encontrando la casa.”

Había recibido una llamada telefónica ese mismo día: “Vine a buscarte, pero parece que me he perdido, así que ven a buscarme.” Yo había logrado rápidamente encontrarla, pero no es como si hubiera visto el frente de mi casa ese día.

“Sabía la dirección, sin embargo, siempre y cuando tuviera un mapa, sería capaz de encontrarlo.”

“Así que eso es todo.”

Ōhinata comenzó a sonreír brillantemente de nuevo como si estuviera satisfecha con esa explicación.

“Podrías averiguarlo si supieras la dirección, ¿no? Por ejemplo, veamos … como algo así.”

Mientras decía eso, su rostro comenzó a oscurecerse.

“¿Algo? ¿Qué sería ese algo exactamente?”

Parecía que esta chica de Primero se estaba sosteniendo algo extraño. No había ninguna similitud entre las dos, pero de alguna forma, ver a Ōhinata y a Chitanda alineadas de esa forma en el sofá, me recordó a un cuadro de raíces.[16]

“Oh! ¡Tarjetas del Año Nuevo!”

Mientras Ōhinata dijo esto, su rostro se iluminó instantáneamente, Satoshi respondió con un comentario innecesario.

“Aun así, Hōtarō no hace cosas agotadoras como esa.”

Eso era incorrecto. En realidad, había tratado de enviar algunas en el pasado, pero me encontré con el mismo problema. No conocía ninguna de sus direcciones.

“¿Es eso así?”

Olvidando temporalmente sus intentos de cortesía, me miró con una expresión desconfiada.

“Es obvio que la gente debería enviar tarjetas de Año Nuevo a sus amigos al menos.”

“Está bien. Todos nos vimos en persona al final del año de todos modos. Las tarjetas de Año Nuevo son apenas un substituto para la gente que no vas a poder ver.”

“Ese podría ser el caso, ¿pero no fue la única razón por la que pudimos saludar a Oreki-san porque yo misma lo había llamado por teléfono? “, Dijo Chitanda sin darse cuenta.

Satoshi bajo la galleta que estaba mordisqueando y comenzó a sonreír.

“Ah, este Año Nuevo fue realmente interesante, ¿no? Después de todo, Mayaka incluso …” Satoshi se detuvo al sentir la penetrante mirada de Ibara. A pesar de que probablemente no era como si ella hubiera sido obligada a hacerlo, el trabajo a tiempo parcial de Ibara como una doncella en el santuario la había avergonzado hasta el final. Por supuesto, Ōhinata no tenía ni idea de lo que estaban hablando.

“¿Qué hay de Ibara-sempai?”

“Olvida eso. Estábamos hablando de la dirección de Oreki, ¿verdad?”

Ella devolvió con fuerza la conversación a su flujo anterior. Podría haber sido capaz de enterrar el tema para siempre si hubiera seguido hablando de lo que había sucedido durante el Año Nuevo, pero si lo hiciera, Ibara ciertamente me despreciaría. Eso tampoco suena como un resultado muy atractivo.

Mientras insistía en esto, Ibara de repente tenía una mirada en blanco en su cara que parecía preguntarse por qué ella no se había dado cuenta de algo tan simple hasta este punto.

“¿que hay del anuario de graduación? Si recuerdo correctamente, está escrita allí.”

“Oh ya veo. Eso tiene mucho sentido,” asintió Ōhinata, y luego incline su cabeza una vez más.

“Pero Chitanda-sempai no fue a la Escuela Secundaria de Kaburaya.”

“No, lo que ella dijo era correcto.”

Chitanda finalmente lo había dicho.

“Oreki-san tenía un amigo de la escuela media llamado Sōda-san. He estado en la casa de Sōda-san muchas veces, así que le pregunté si podía ver su anuario de graduación.”

Con esto, Ibara y Satoshi levantaron sus voces al mismo tiempo.

“¡Así que eso es lo que era! ¡Deberías habérnoslo dicho!”

“¿Es eso así? ¡Deberías habérnoslo dicho!”

Como ella fue regañada por estos dos, Chitanda se encogió de forma poco habitual, con aspecto avergonzado.

“Pensé en preguntarles a ustedes dos, pero eso se me seguía pasando, y terminé por olvidarlo en la sala del club … Y de repente, tenía que ocuparme de la casa de Sōda-san.”

“Ahora que lo pienso, Sōda estaba en nuestra clase, ¿no? Aunque, él realmente no me parece el tipo de hombre que estaría conectado con Oreki.”

Ciertamente, no era algo exactamente igual. A pesar de que él era el tipo que no se la pasaba fuera de la casa mucho tiempo, era muy bueno en el fútbol. Había una larga historia de préstamos de libros entre los dos de nosotros.

“¿No son famosos sus padres?”

“Están en el ayuntamiento. Sin embargo, no actúan como importantes en absoluto.”

Inflando las mejillas para mostrarlas, Satoshi sacudió la cabeza de una manera exagerada.

“Eso es para ti Chitanda-san. Sabía que eras increíble, pero creer que conocías a uno de los amigos de la escuela media de Hōtarō. Realmente inspiras temor.”

“No, fue sólo una coincidencia.”

“Tal vez ya has escuchado los rumores que rodean mi oscuro y misterioso pasado también.”

Como si le pagara a Satoshi por ignorarla, Chitanda colocó las palmas de sus manos en la parte superior de sus muslos y mostró una sonrisa.

“Ya veo. Por ejemplo, ¿algo de un rumor que decía que como empezaste a cantar una canción después de olvidar apagar el micrófono de la sala de radio? Nop, no he escuchado nada parecido”

Después de un par de segundos, Ibara soltó una carcajada.

“Jajaja, ¡siii! Algo así pasó.”

Eso había ocurrido en el otoño de nuestro tercer año en la escuela media. Fue un cuento divertido y uno triste.

“Chi-chan, me sorprende que sepas tanto sobre ese tipo de cosas. Ni siquiera me acordaba de eso hasta que lo mencionaste.”

Satoshi, que había repetidamente presionado en el bosque para ser saludado por una serpiente, se sentó sin decir una sola palabra, su cara todavía congelada en su sonrisa previamente burlona.[17] Satoshi era capaz de tolerar la gran mayoría de las bromas dirigidas a él, pero como era de esperar, parecía que ese incidente seguía siendo su único talón de Aquiles.

Me disculpé con Satoshi por dentro. Después de todo, el que le contó a Chitanda sobre este episodio en particular fui yo.

Dicho esto, ni siquiera tenía el corazón insensiblemente necesario para acabar con él diciéndole a Chitanda que lo que de hecho cantaba en ese momento era un terrible intento de hip-hop.

Sin embargo, mientras Chitanda seguía humildemente negando los elogios de Ibara, me pareció extraño que Ōhinata, por otra parte, permaneciera allí con los ojos abiertos de sorpresa, con la boca abierta.

 

A medida que el tiempo para la torta se acercó rápidamente, empecé a limpiar el plato de mecato y los pequeños platos de la mermelada. Después de completar mi viaje de ida y vuelta entre la sala de estar y la cocina, sólo el afortunado gato permaneció sobre la mesa. Era natural que se derramara algo de mermelada, no importa cuán cuidadosos comieran todos, así que traje un paño de cocina. Mientras estaba limpiando, casualmente murmuré, “Esto está en el camino, ¿no es así?” Y procedió a mover el gato de la suerte al aparador.

Sentí un suspiro de alivio. Mientras pudiera quitar eso de la mesa, podría estar tranquilo. El peligro finalmente había pasado.

Traje un plato para el pastel, así como un cuchillo y tenedores. El jugo de uva probablemente no iría muy bien con el pastel. Me dijeron que algo como café simple o café con leche funcionaría bien, así que fui a la cocina una vez más y esperé allí a que el agua hierva.[13]

Uno no puede ver el tipo de caras que naturalmente hacen, así que, como resultado, no tenía manera de saber si tenía o no una buena cara de póquer. No pensaba que la mía era muy fácil de leer. Cuando Satoshi e Ibara, y especialmente Ōhinata, habían estado hablando de mi dirección, me preguntaba si me habían notado como si estuviera caminando sobre un hielo peligrosamente delgado.

Ya había preparado las tazas de café. El café instantáneo no era exactamente la forma más adecuada con la que tratar a un respetado invitado de honor, pero como era su culpa por venir tan de repente, no podía ser molestado. Seguí mirando la tetera silenciosa, esperando que silbara. En mi experiencia, la mirada humana innegablemente inhibía el calentamiento del agua. Mientras continúe viendo la tetera, el agua dentro nunca herviría. Si tuviera que apartar mis ojos por un segundo, ese sería el instante, sin falta, en el que la tetera comenzaría a silbar. Por supuesto, desde el punto de vista de la conservación de la energía, sería mejor simplemente mirar hacia otro lado, pero no había nada más que mirar.

“Oreki-san, el paño de limpieza.”

Cuando me volví, vi a Chitanda sosteniendo el paño de cocina.

“Oh, ¿puedes ponerlo allí en el borde del fregadero para mí?”

Volví a ver el hervidor. Asumí que Chitanda seguía allí, así que empecé a hablar.

“te quedaste en silencio, ¿eh?”

Tras un breve silencio, oí una respuesta que parecía que se ahogaría por el ruido proveniente del ventilador.

“Sí. … Supongo que la oportunidad se me escapo.”

Previamente, Chitanda dijo que ella había aprendido mi dirección revisando el anuario de graduación de mi escuela media. Eso se lo había dicho un amigo mío, Sōda. Ciertamente era cierto que había tenido un compañero de clase llamado Sōda. No tenía ni idea de a qué escuela secundaria había ido después, pero definitivamente no fue a la Secundaria Kamiyama. Probablemente era cierto que Chitanda había conseguido que Sōda le mostrara el anuario. Después de todo, lo que ella dijo sonaba bastante exacto, y Chitanda no era muy buena en improvisar.

Sin embargo, eso no fue toda la verdad.

Satoshi nunca había estado en mi casa antes. Por supuesto, para Ibara era igual.

Las vacaciones pasadas, Chitanda había logrado acercarse bastante, pero no había estado tampoco, así que no mentía.

Sin embargo, nadie cuestiono si ella realmente solo había venido una vez. Chitanda había venido anteriormente a esta casa antes. Chitanda había entregado un mapa a Satoshi, pero incluso si no lo hubiera hecho, habría sido capaz de encontrar fácilmente su camino por estas calles.

Oí una voz ligeramente insatisfecha.

“Pero tampoco dijiste algo.”

“Supongo que la oportunidad se me escapo”

Fue algo que había sucedido este mes.

El festival en el que Chitanda había participado se estaba quedando sin participantes, y debido a que la ropa me encajaría, me habían conectado para ayudar. El festival había terminado sin problemas, pero hacía frío aquel día. Acabé cogiendo un resfriado.

Por supuesto Chitanda, al ser quien hizo que ayudara, no podía quedarse quieta después de escuchar que estaba acamado. Cuando ella había llamado a mi casa por la mañana y oído hablar de mi situación de mi hermana, inmediatamente vino a visitarme. Su obsequio era una mermelada de mandarina veraniega. Ella me dijo que mezclar un poco con té negro era bueno para uno cuando tenía un resfriado. Yo realmente tomo té negro, sin embargo, tomé un pequeño recipiente y lamí la mermelada en él.

Me pareció incómodo que Chitanda entrara en mi habitación, así que aguanté el resfriado y me encontré con ella en la sala de estar. Cuando estás sufriendo un montón de dolor, realmente no es fácil recibir un invitado. Chitanda comprendió esto por supuesto y regresó a casa varios minutos después de entregarme la mermelada. Fue sólo por un rato, seguro, pero ella había venido sin importar que.

“Esto es difícil … Me siento mal por Mayaka-san y los demás, pero no lo sabrán si no decimos nada.”

No respondí mientras seguía viendo la tetera.

Así no era como todo funcionaba, así que me puse nervioso.

Ella dijo que no sabrían mientras no les dijéramos, pero en realidad, Chitanda iba simplemente a usar sus acciones en lugar de sus palabras para declarar que había venido a esta sala antes.

La fiesta empezaba a estar cerca de su clímax. Pronto sería el momento de que la torta hiciera su gran entrada. En ese momento, algunas velas serian puestas en ella y estarían iluminadas. Ōhinata había traído el encendedor.

Chitanda probablemente había pensado en los arreglos en este punto. Generaría una mejor atmosfera si todas las luces se apagaran mientras las velas estaban encendidas. Ese era su plan, ¿verdad?

Por eso el gato permaneció sobre la mesa.

Aunque el cenicero, el libro de bolsillo y control del televisor habían sido trasladados al aparador, sólo quedaba el gato de la suerte. Eso era algo que sólo alguien que sabía acerca de su capacidad para apagar la luz de la sala haría. En otras palabras, señalaría la única persona entre los cuatro que habían venido a esta casa una vez antes.

En realidad, cuando Chitanda había llegado a esta sala antes, estaba oscuro en el interior, así que había presionado el brazo del gato afortunado para encender la luz. Chitanda no habría olvidado eso.

¿Qué pasaría si Chitanda usara el brazo del gato afortunado para apagar las luces? Ibara, o tal vez Ōhinata, probablemente dirían algo como esto:

“Oh vaya, así que ese Gato de la Suerte funciona como un control remoto, ¿cierto? Ahora ser porque había quedado en la mesa. Pero espera un segundo, ¿Cómo sabias que el gato funcionaria como un control remoto? Vaya, vaya, Eru Chitanda, tu no solo viniste a esta casa, a esta sala, también habías visto que el gato era usado como un encendedor de luz ¿¡cierto!?”

Si Chitanda hubiese permanecido en silencio al venir con el resto de ellos a mi casa, seguramente debería haber trasladado al gato de la suerte al aparador también.

En ese momento, sin embargo, no pude decir nada de eso. Las velas iban a venir pronto, al igual que el gato afortunado. Si le señalara su error y ella comenzara a comportarse extraña como resultado de eso, las cosas se pondrían molestar… mientras estaba pensando esto, me di cuenta de que mantenerme callado acerca de la visita no era porque “la oportunidad me había pasado”. No era como si lo que habíamos hecho fuera realmente tan sombrío, después de todo … Todo era tan absurdo.

Mientras pensaba esto, no pude dejar de soltar una pequeña sonrisa. Como si se diera cuenta de ello, Chitanda me preguntó.

“¿Que pasa?”

“Bueno…”

Mientras pensaba en decirle que no era nada, mencioné algo que de repente había entrado en mi mente.

“Es posible que Ōhinata diera crédito a tu historia anterior.”

“Que…”

Me di vuelta y traté de mostrarle la más mezquina sonrisa que pude reunir, pero no pude ver mi cara así que no sabía lo bien que resultó.

“¿Decir ‘le pregunté a Sōda’ no suena como si hubiera cosido una mentira?”

Chitanda trató de forzar una sonrisa a pesar de su cara preocupada.

La boca de la tetera comenzó a gritar su grito agudo.

 

 


  1. Presente: 6.9km; 13.1km Restantes

El camino continuo en un falso plano. Vi una pequeña montaña en la lejanía, sin embargo, porque yo conocía el curso, también sabía que tendría que subirla eventualmente. Ya que podía ver todo el trayecto, uno realmente se cansaba de él.

No pensé en nada mientras bajaba la pendiente. Tenía la intención de volver a mis pensamientos después de completar el segmento montañoso y comenzar a caminar de nuevo, sin embargo, un problema inesperado se produjo. Pude ver la totalidad del camino recto demasiado claro. A pesar de que los estudiantes de Kamiyama High corrían delante y detrás de mí, era evidente que yo era el único que caminaba con despreocupación. Acabó siendo algo embarazoso, así que empecé a fingir que corría a una velocidad que todavía me permitiera pensar con calma.

Sin embargo, también me había dado cuenta de algo más porque el camino era tan abierto y fácil de ver. Adelante, pude ver una familiar bicicleta de montaña. Me preguntaba si había habido algún problema después de todo. El vicepresidente del Comité General Satoshi Fukube estaba allí.

Levante mis brazos. Lo llame mientras él se detenía y aumente mi zancada.

Satoshi se veía como si hubiera terminado sus asuntos mientras estaba parado al lado de la carretera, charlando con otro estudiante del Comité General. Aun había diez metros entre los dos cuando note que él volvió a subirse en su bicicleta. Justo cuando pensé que no podría alcanzarlo, él se volvió para mirarme. Parecía que no tenía ningún asunto pendiente, considerando que se quedó allí esperándome.

“Hey, Hōtarō. Me lo habías dicho antes así que no debería estar sorprendido, pero hombre, si que eres lento.”

Dejé de caminar justo a su lado, y luego hice dos o tres respiraciones profundas. Cuando los dos empezamos a caminar uno al lado del otro, Satoshi se separó del otro miembro del Comité General y empecé a hablar.

“Pensé que ya estarías más arriba.”

Satoshi se encogió de hombros mientras empujaba su bicicleta de montaña.

“Si estuviera pedaleando seriamente, estaría en la línea de meta ahora.”

“eres así de rápido, ¿huh?”

“Nop, solo estaba siendo visajoso[18]. Probablemente estaría en algún lugar de Jinde.”

Sentí que incluso eso era todavía exagerado, pero lo dejé pasar sin decir nada más. Satoshi lanzó una rápida mirada detrás de él, y luego soltó un pequeño suspiro.

“No es como yo pensaba que hoy terminaría sin que nada suceda, pero aun así …”

“¿Hubo un accidente?”

“En el sentido más amplio de la palabra. Alguien se lastimó la pierna y no pudo moverse como resultado. Llamé a un maestro y se llevaron al estudiante.”

Luego acercó la cabeza y continuó en un susurro.

“No podía decirlo solo mirando, pero no estoy tan seguro de que realmente le doliera la pierna.”

Eso era algo esperado.

“¿Oh enserio? ¿Esperabas que toda la base de estudiantes correría todo el recorrido honestamente y sin engaños?”

Como dije esto en un tono burlón, Satoshi levantó sus cejas.

“No hay manera de que yo piense algo así.”

“No tenías que responder con tanta firmeza.”

“Si hubiera un estudiante capaz de evadir los vigilantes ojos del Comité General y encontrara un atajo, realmente le daría un aplauso, pero esos chicos… a pesar de que no estaban haciendo algo exigente, ellos terminaron riendo de esa forma. Si ellos hicieran algo así, los profesores vendrían en carro y los recogerían. Tal vez uno de ellos realmente estaba herido, pero aquellos que solo estaban actuando, realmente no podría alabar hacer algo tan falto de clase. Desearía que ellos escogieran un método de mejor gusto.”

Había miles de estudiantes en la Secundaria Kamiyama. El problema probablemente no terminaría con ese incidente. Uno sólo podía esperar con un suspiro por el siguiente.

Satoshi miró su reloj.

“Honestamente hablando, estoy muy atrasado ahora mismo. Quiero moverme pronto, ¿hay algo que quisieras preguntarme, Hōtarō?”

Había estado ocupado preparando preguntas bajo la suposición de que iba a ver a Chitanda primero, sin embargo, encontrarme a Satoshi antes resultaba ser algo muy afortunado. El conocimiento de Satoshi abarcaba una amplia gama de géneros que superaba con creces el mío, e incluso si no fuera así, todavía estaba agradecido de tener una perspectiva diferente a la mía sobre estos asuntos.

Había dos cosas que quería decir, o más bien, preguntar.

“Veamos. Quiero que escuches una historia puramente hipotética.”

“Incluso hay un prefacio, ¿eh? Bien por mí. Sigue.”

Reuní mis pensamientos mientras seguía caminando. Eso suena bien, algo así.

“Digamos que yo diría algo como ‘Esto es solo algo que un amigo me dijo, pero no importa como pienses sobre ello, es bastante injusto que los miembros del Comité General no tengan que correr’ ¿que pensarías?”

Satoshi me miró largo y tendido, y finalmente respondió con un tono inusualmente serio.

“Así que eso es lo que realmente piensas, ¿eh? Pensaría que algo así me molestaría bastante.”

“Sólo haz tu maldito trabajo. No podía pensar en otras hipótesis.”

“Naturalmente, eso es exactamente lo que estaba haciendo, diciéndote lo que pensaba. Puramente hipotéticamente, por supuesto.”

Debido a que permanecí en silencio, Satoshi supuso que no tenía más preguntas y subió encima de su bicicleta de montaña. Él emparejó su pedalear con mi velocidad de caminata y entonces comenzó a hablar otra vez.

“Estoy diciendo esto solo para asegurarme de que lo sepas, Hōtarō, pero realmente me gustan las chicas como Ōhinata. Por supuesto, no de esa manera, si Mayaka termina escuchando lo dije que.”

“Lo sé.”

Como si hubiera dicho estas palabras enteramente a su satisfacción, empezó a ganar velocidad.

Grité desde detrás de él.

“Satoshi”

“¿Sí?”

Satoshi presionó los frenos y dio la vuelta.

“¿hay algo más?”

“No…”

Dudé en decir algo más.

Había algo que quería confirmar con Satoshi, pero no pude hacerlo.

Al decir eso, no era como si pudiera seguir deteniendo a Satoshi mientras estaba ocupado. Dejé escapar un suspiro incómodo y luego pregunté.

“Esta es una pregunta sobre lenguaje[19]. Si alguien se asemejase a un bodhisattva en el exterior, ¿cómo serían en el interior?”

Al oír eso, murmuró algo entre dientes. No lo oiría muy bien, pero probablemente fue algo así como “Mayaka no me dijo nada de eso, aunque”. No estaba necesariamente criticando a Ibara. Lo más probable es que simplemente no veía razón alguna para decirle lo que Ōhinata había dicho perfectamente palabra por palabra.

Justo como había pensado, Satoshi conocía la palabra. Lo sabía mucho más precisamente que alguien con un vago recuerdo de ello como yo.

“Hay cierto dicho que sugiera que, si alguien parece un bodhisattva en el exterior, entonces quienes son internamente es fácilmente predecible. Ellos probablemente tendrían el corazón de un Yaksa[20]

Y luego, para mejorar la atmosfera, el agrego esto en broma.

“Por lo que sé, Chitanda no tiene algo para poner granadas[21].”

 

 

 




 

 

[1]Uno de los tantos “enormes” montes del Japón. No hay muchas referencias, pero si buscan en Google-kun, encontraran

[2] SI alguien leyó o se vio Henneko … esa estatua es un gato de la suerte

[3] Best troll ever :pacman:

[4] Tsukudani es una técnica de cocción donde se hierve algo en la salsa de soja para conservar y comer

[5] Un proverbio japonés. (鬼 が 出 る か 蛇 が 出 る か) Se refiere al miedo de lo desconocido

[6] Prácticamente, pantalones con muchos bolsillos… en ocasiones pantalonetas. De un material lo suficientemente flexible para hacer ejercicio y ser frescos.

[7] Una hermosa chaqueta cuasi impermeable… con adorno de “piel” en el cuello usualmente. Si me encantan :v obviamente no para ponérmelas (aunque calientan de lo ‘chimba’) si no vérselas… especialmente a mi ex :’v

[8] Esta es una línea del poema existencial misterioso del poeta Sakutarō Hagiwara de la famosa poesía de la era Taishō titulado “Muerte” 「死」, encontrado en su colección, “Aullido en la luna” 「月 に 吠 え る」.

[9] ESP: termino para decir gente con poderes.

[10] Mecato: Termino colombiano (o nc si en algún otro país lo usen) que hace referencia a todos los productos comestibles empaquetados.

[11] Recordemos que fonéticamente los japoneses no pueden hacer la pronunciación de consonantes compuestas como LL, RR, ch, pr, cr o sh/ch entre muchas otras, y la pronunciación entre R y L es indistinta. Con eso en mente a lo que Oreki se refiere aquí es que el pronunciaría algo como Mirefureo (ミレフレオ) mientras que Ōhinata lo diría correctamente en francés… si, eso es francés :v

[12] Una copa de champaña o de vino se divide en varias partes, por si no lo sabían, estas son: Boca, Cáliz, Tallo o Fuste y Base. También aclarar que hay muchísimas copas, todas basadas en el vino o el licor que se va a servir

[13] https://en.wikipedia.org/wiki/Satsuma_Kiriko_cut_glass

[14] Para los que no lo saben, en la esgrima se usan 3 tipos de espadas: La Espada, El Sable y El Florete. Cada uno tiene sus cualidades, siendo el Sable el que más parecido tiene a un combate medieval, al ser su combate, el único que permite hacer puntos con el borde de la hoja (de hecho, puede llevar filo)

[15] HABEMUS UN STALKEEEEER!!! :pacman:

[16] Patch of Root: No di con una traducción mejor de la que tengo

[17] Proverbio japonés, que más o menos es similar a la explicación de la Ley de Murphy

[18] Nc como le dirán en otros países, pero en Colombia, la palabra visajoso se entiende cuando alguien demuestra más de lo que aparenta. O simplemente le gusta mostrar lo más nuevo que tiene, dando a entender que es superior a los demás.

[19] Lenguaje Japonés obviamente.

[20] Espíritus del Hinduismo y el budismo. Yaksa si bien hace referencia a una infinidad de diferentes seres, el uso aquí se refiere a un malévolo demonio.

[21] Aquí hace referencia a un mito Semi budista, semi Peshawari, en el cual es protagonizado por Hariti. Un demonio que alimentaba a sus miles de hijos a costa de secuestrar y despedazar los hijos de otras mujeres. Cuando llego el budismo a la Zona donde este mito había nacido, sufrió una transformación o más bien, le fueron agregadas algunas líneas para que el budismo fuera aceptado, estas líneas dicen que Buda secuestro al hijo más preciado de Hariti y este se lo devolvió con la condición de que no volviera a hacer sufrir a otras madres. A lo que Hariti acepto y dijo que solo comería Granadas. Mas detalles en https://es.wikipedia.org/wiki/Hariti

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s